Debe quedar claro que manejar dos perros es un verdadero desafío. Debe tener la confianza de poder controlarlos eficazmente, incluso en una emergencia. Además, debe estar preparado para que el comportamiento de su primer perro cambie significativamente cuando otro se una a la manada. La agresión repentina hacia otros perros no es infrecuente, ya que los perros tienen cierto instinto protector. También es posible que los dos perros se inciten mutuamente. En este caso, debe ser absolutamente constante. Debe demostrar claramente que está al mando, a cargo de la manada y responsable de su protección. Esto no es responsabilidad de un perro ni del otro. Es muy recomendable contar con un adiestrador canino experimentado para que lo apoye durante la presentación inicial de los dos perros y en su vida diaria posterior. Si bien un segundo perro presenta un desafío y ciertamente tiene sus inconvenientes, casi todos los dueños de dos perros confirmarán que la felicidad, la alegría y el amor se duplican con creces con dos perros.
Datos importantes para presentar dos perros
- La diferencia de edad entre ambos perros no debe ser demasiado grande, ya que las necesidades en cuanto a ejercicio y carrera difieren drásticamente entre perros mayores y jóvenes.
- El primer encuentro debe tener lugar en terreno neutral, al menos a 1 km de su casa y fuera de su ruta habitual. Es imprescindible que haya otra persona para que los perros puedan olfatearse y caminar juntos unos metros sin ser molestados.
- Establece reglas claras: Lo que el primer perro no puede hacer también debe estar prohibido para el segundo. Debes
evitar por completo darle un trato especial al nuevo miembro de la familia. A veces es útil tener juguetes y zonas de dormir separadas. Sin embargo, sobre todo al principio, no debes
dejar juguetes tirados y solo debes permitir que los perros jueguen con ellos bajo supervisión.
- Alimente a ambos perros por separado. Comience manteniéndolos separados físicamente. Poco a poco, podrá reducir la distancia una vez que esté seguro de que un perro no le robará la comida al otro.





